Técnicas fotográficas Parte 1: Sujeto, contexto y escena

Photography Techniques Part 1: Subject, Context & Scene – Berlin Photo Studio

Una fotografía intensa comienza antes de presionar el obturador.

Comienza cuando algo llama tu atención: un rostro, una sombra, un gesto, un objeto extraño, un rincón tranquilo o un momento que parece que podría desaparecer en un segundo.

Pero darse cuenta de algo es sólo el primer paso. La verdadera pregunta es: ¿por qué importa?

En esta primera parte de nuestra serie de técnicas fotográficas, comenzamos con los fundamentos: el sujeto, el contexto y la escena. Estos son los ingredientes básicos de casi toda fotografía. Al igual que al cocinar, si los ingredientes son débiles, el resultado final probablemente se sentirá plano. Pero cuando el tema está claro, el contexto lo respalda y la escena tiene intención, la imagen empieza a hablar.

Ya sea que hagas fotografía analógica o digital, callejera o retratos, aprender a ver estos tres elementos te ayudará a crear fotografías más fuertes y significativas.

1. Comience con el tema

Toda fotografía necesita un centro de gravedad.

Eso no siempre significa una persona. El tema puede ser un rostro, una mano, una silla, una ventana, un perro, un edificio, un cigarrillo en el suelo o incluso la ausencia de algo.

El sujeto es la razón por la que existe la imagen.

Antes de tomar la foto pregúntate:

¿Qué estoy fotografiando realmente aquí?

No sólo: "Hay una persona frente a mí".

Pero:

¿Qué tiene de interesante esta persona?
¿La postura? ¿La expresión? ¿La ropa? ¿La relación con el fondo? ¿La luz en la cara? ¿El hecho de que parezcan perdidos, orgullosos, cansados, elegantes, divertidos?

Un tema se vuelve más fuerte cuando comprendes por qué te llamó la atención.

ejercicio sencillo

Elige un objeto en tu habitación. Una taza, una silla, una planta, un libro.

Fotografíelo de cinco maneras diferentes:

  1. Desde arriba
  2. Desde abajo
  3. muy cerca
  4. desde muy lejos
  5. Con algo más en el marco

Rápidamente verás que el tema no cambia, pero el significado de la foto cambia por completo.

Eso es fotografía.

2. El contexto lo cambia todo

Un tema por sí solo no siempre es suficiente. El mundo que rodea al sujeto puede hacer que la imagen sea más fuerte o más débil.

Un retrato frente a una pared blanca dice una cosa.
El mismo retrato dentro de una cocina desordenada dice otro.
El mismo retrato bajo un puente de noche vuelve a decir algo más.

El contexto es la segunda voz en la fotografía.

Nos dice dónde estamos, qué tipo de estado de ánimo debemos sentir y cómo pertenece el sujeto al mundo que lo rodea.

Cuando fotografíes, mira los bordes del marco. Muchos principiantes sólo miran el centro. Pero a menudo el error se esconde en un rincón: un cubo de basura, un cartel que distrae, un objeto brillante, una línea extraña que sale de la cabeza de alguien.

Antes de disparar, escanee el encuadre como si estuviera limpiando una ventana.

Pregúntate:

¿Todo lo que hay dentro del marco ayuda a la foto?
¿O algo está robando la atención?

3. Crea una escena o roba una

Hay dos hermosas maneras de hacer una fotografía.

Puede crear una escena.
O puedes
robar uno de la realidad.

Ambos son válidos. Ambos necesitan habilidad.

Creando una escena

Crear una escena significa que tú controlas lo que sucede.

Tú eliges la luz, el fondo, la pose, la ropa, el ambiente, los objetos, la distancia y la composición.

Esto es común en retratos, moda, fotografía de productos, fotografía de estudio y trabajo conceptual.

Aquí el fotógrafo se convierte en director.

No esperas a que el mundo te dé la imagen. Tú lo construyes.

Robar una escena

Robar una escena significa que la vida ya está sucediendo y la captas antes de que desaparezca.

Esto es común en fotografía callejera, fotografía documental, fotografía de viajes y reportajes.

Aquí el fotógrafo se convierte en un cazador de pequeñas verdades.

Tú miras.
Espera.
Te mueves.
Desapareces un poco.
Luego, cuando todo se alinea, presionas el obturador.

El artículo original describe esta idea como aprender a crear o robar una escena, encuadrar la toma, utilizar la iluminación y experimentar con distancias focales y ajustes de la cámara. 

Lo importante es esto:
Ya sea que crees o robes la escena, aún necesitas intención.

Una foto de la suerte es bonita.
Una foto consciente es más fuerte.

-

Una buena fotografía no tiene por qué mostrarlo todo. Necesita mostrar algo claramente.

El sujeto le da a la imagen su centro.
El contexto le da un mundo.
La escena le da una razón de existir.

Antes de pensar en configuraciones complicadas de la cámara o equipos costosos, entrénate para hacer preguntas sencillas: ¿Qué estoy fotografiando? ¿Qué lo rodea? ¿Qué historia ya está pasando aquí?

Una vez que empiezas a ver así, la fotografía se vuelve menos aleatoria. Dejas de coleccionar imágenes y empiezas a construirlas con intención.

En la siguiente parte, veremos cómo la luz, los ángulos y la creatividad pueden cambiar por completo la sensación de una fotografía.

Continuar la serie

Parte 1: Asunto, Contexto & Escena
Parte 2: Luz, Ángulos & Creatividad
Parte 3: Sincronización, movimiento & Lentes
Parte 4: Estudia, Practica & Atención

Síguenos en Instagram