La fotografía analógica no se trata sólo de presionar el obturador. También se trata de confianza, paciencia, química, interpretación y cuidado.
En Berlin Photo Studio, Mengfan Yang trabaja en el corazón de este proceso. Como fotógrafa y Master Lab, se mueve entre la creación de imágenes, el revelado de películas, el escaneo, la impresión en cuarto oscuro y la enseñanza. Su trabajo conecta la precisión técnica con una tranquila sensibilidad por la memoria, la luz y la intención humana.
Antes de dedicarse de lleno a la fotografía, Mengfan trabajó durante casi ocho años en la industria tecnológica, incluyendo empresas como TikTok, Uber y Mobike. Pero su forma de ver se formó mucho antes, a través de la caligrafía china: el equilibrio, el ritmo, el espacio vacío y la relación entre los elementos de una página.
En esta entrevista, hablamos con Mengfan sobre por qué elige la película, qué sucede dentro del laboratorio, qué hace que un negativo sea fuerte y por qué la fotografía analógica sigue siendo una forma tan poderosa de entender el mundo.
Entrevista con Mengfan Yang
¿Puedes presentarte y contarnos cómo entró la fotografía en tu vida?
Mi nombre es Mengfan. Antes de convertirme en fotógrafo, trabajé como gerente de producto en la industria tecnológica durante casi ocho años, en empresas como TikTok, Uber y Mobike. La fotografía comenzó como algo completamente personal.
Crecí practicando caligrafía china y creo que eso moldeó mi forma de ver las imágenes. La caligrafía te enseña sobre el equilibrio, el ritmo, el espacio vacío y la relación entre los diferentes elementos de una página. Cuando finalmente cogí una cámara, me di cuenta de que estaba buscando cosas similares a través de la fotografía.
Con el tiempo, la fotografía se convirtió en algo más que un hobby. Se convirtió en una forma de entender a las personas, los lugares y mi propia relación con el mundo. Finalmente, dejé la industria tecnológica y decidí dedicarme de lleno a la fotografía y al trabajo de cuarto oscuro.

¿Por qué eliges trabajar con cine?
El cine exige un tipo diferente de atención.
Con la fotografía digital, a menudo existe la tentación de comprobar, ajustar y repetir constantemente. La película crea una pequeña distancia entre tomar la fotografía y ver el resultado. Esa distancia me obliga a confiar en mis decisiones.
También disfruto la naturaleza física del médium. La luz deja una huella en un trozo de película. Luego, ese trozo de película pasa por la química, el tiempo y el manejo antes de convertirse en una imagen. El proceso se siente tangible y vivo.
Lo más importante es que la película no se trata sólo de la imagen final. Todo el viaje importa.
Cuando sales con una cámara, ¿qué sueles buscar?
Normalmente no busco momentos dramáticos.
Me interesan los pequeños gestos, las interacciones tranquilas y las situaciones que la gente suele pasar por alto. Cosas que parecen ordinarias pero que tienen cierto peso emocional.
Muchas de mis fotografías surgen simplemente de caminar y prestar atención. Creo que la fotografía a menudo se trata menos de encontrar algo extraordinario y más de notar lo que ya está allí.
¿Cómo saber cuando una fotografía funciona?
Para mí, una fotografía funciona cuando se queda conmigo.
Las cualidades técnicas importan, pero no son suficientes. A veces una fotografía es imperfecta pero vuelve a mi mente días o incluso años después. Suele ser una señal de que está sucediendo algo más profundo.
Una buena fotografía crea espacio para el espectador. No lo explica todo. Deja espacio para la memoria, la imaginación y la interpretación personal.

¿Cómo fue tu primera experiencia dentro de un cuarto oscuro?
Antes de entrar al cuarto oscuro, ya había revelado películas en blanco y negro en casa. Conocí el proceso técnico y entendí cómo una imagen latente se convierte en negativa.
Lo que me sorprendió fue la impresión. La primera vez que vi aparecer lentamente una imagen en papel fotográfico bajo la luz de seguridad, me sentí completamente diferente al revelado de una película. Hasta entonces, la fotografía se había centrado principalmente en capturar y procesar imágenes. En el cuarto oscuro, me di cuenta de que hacer una impresión es otro acto creativo.
Ya no estás simplemente reproduciendo una fotografía. Lo estás interpretando. Pequeñas decisiones sobre contraste, exposición, recorte, sobreexposición y grabación pueden cambiar por completo la apariencia de una imagen.
Ese fue el momento en que entendí que la fotografía no termina cuando se presiona el obturador. La impresión no es sólo una salida. Es parte del lenguaje de la fotografía misma.
¿Qué significa para ti ser el Master Lab de Berlin Photo Studio?
Significa responsabilidad.
La gente nos confía recuerdos que no se pueden recrear: fotografías familiares, viajes importantes, proyectos personales y, a veces, imágenes que tardaron años en realizarse.
Mi trabajo no es simplemente procesar películas. Se trata de comprender la intención del fotógrafo y ayudar a que la imagen alcance su mejor forma posible.
Disfruto el aspecto técnico del trabajo, pero lo más importante es preservar y traducir la visión de otra persona con cuidado y coherencia.

¿Qué es algo que los clientes normalmente no ven sobre el revelado y escaneo de películas?
La mayoría de las personas sólo ven los escaneos finales.
Lo que no ven es cuántas decisiones ocurren en el medio. Control de temperatura, gestión química, métodos de agitación, evaluación de densidad, equilibrio de color, eliminación de polvo, ajustes del escáner: cada paso influye en el resultado final.
El desarrollo de una película a menudo se describe como un proceso mecánico, pero en realidad implica mucha interpretación. Dos laboratorios pueden procesar el mismo rollo y producir resultados notablemente diferentes.
¿Qué notas primero cuando miras un negativo desarrollado?
Densidad.
Antes de pensar en la composición o el contenido, observo cómo lo negativo contiene la información. ¿Están controlados los aspectos más destacados? ¿Están las sombras lo suficientemente abiertas? ¿Contiene el negativo toda la gama de tonos que pretendía el fotógrafo?
Después de eso, empiezo a mirar la imagen en sí y cómo interactúan los diferentes elementos.
¿Cuál es la diferencia entre un negativo técnicamente bueno y una fotografía emocionalmente fuerte?
Un negativo técnicamente bueno contiene información.
Una fotografía emocionalmente fuerte contiene significado.
Lo ideal es que una fotografía tenga ambas cosas. Pero si tengo que elegir, siempre elegiré la imagen que me haga sentir algo. La perfección técnica por sí sola rara vez permanece en la memoria de las personas.
Muchas de las fotografías que recordamos a lo largo de la historia no son perfectas por su técnica. Los recordamos porque revelan algo verdadero sobre el mundo.

¿Qué es lo que más disfrutas de enseñar fotografía analógica?
Disfruto viendo a la gente reducir la velocidad.
Muchos estudiantes llegan nerviosos por cometer errores. El cine puede parecer complicado desde fuera. Luego, en algún momento del taller, se dan cuenta de que el proceso es mucho más accesible de lo que imaginaban.
El momento más gratificante es cuando alguien revela su propia película por primera vez y comprende que puede hacerlo él mismo. Es maravilloso presenciar esa sensación de descubrimiento.
¿Cómo describirías Berlin Photo Studio con tus propias palabras?
Berlin Photo Studio es un lugar donde la fotografía sigue siendo práctica.
Es un espacio donde las personas pueden aprender, experimentar, cometer errores, hacer preguntas y mantener la curiosidad. Trabajamos con procesos tradicionales, pero no nos interesa la nostalgia por sí misma.
Lo que nos importa es ayudar a las personas a construir una relación más profunda con la fotografía, ya sea que estén filmando su primer rollo de película o trabajando en proyectos artísticos a largo plazo.
¿Qué espera que sienta la gente cuando recibe sus escaneos de Berlin Photo Studio?
Espero que se sientan emocionados de mirar sus imágenes.
No porque cada fotograma sea perfecto, sino porque las fotografías aún transmiten la sensación del momento en que fueron tomadas.
Si alguien abre sus escaneos y siente que las imágenes se parecen a sus fotografías (no a nuestras fotografías, no a la interpretación de un laboratorio, sino a su propia visión hecha realidad), entonces creo que hemos hecho bien nuestro trabajo.

Cierre
El trabajo de Mengfan nos recuerda que la fotografía analógica no es sólo un medio, sino una relación.
Una relación con el tiempo, con los errores, con la química, con la luz y con las personas que confían sus recuerdos al laboratorio. Detrás de cada exploración hay una cadena de decisiones y detrás de cada decisión hay un cuidado.
En Berlin Photo Studio, el revelado de películas no se trata como una simple transacción. Es parte de un viaje fotográfico más amplio: desde el momento en que se toma la imagen hasta el momento en que regresa al fotógrafo como algo visible, compartible y vivo.
0 comentarios